Siguiendo las recomendaciones de la Santa Sede, la Conferencia Episcopal Española, la Diócesis de Zamora, el acuerdo de la Junta Pro Semana Santa, y la aplicación del Real Decreto 476/2020, de 27 de marzo, por el que se prorroga el estado de alarma declarado por el "Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19", la Hermandad informa que quedan suspendidos todos los actos de culto, y actividades de su agenda mientras duren los efectos derivados de esta normativa y recomendaciones.

La Hermandad informará puntualmente de los diferentes cambios de estado que se vayan produciendo en este escenario especial.

Recordamos a todos los hermanos que tal y como ha prescrito la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en el decreto del pasado 25 de marzo de 2020, la fecha de la Pascua no se traslada, manteniéndose la celebración de la Semana Santa en toda la cristiandad, pese a la suspensión de las manifestaciones públicas de fe en los países afectados.

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Así pues pedimos a todos los hermanos y hermanas que vivan la cuaresma de forma intensa y con un espíritu de verdadera conversión que nos prepare para vivir la Pascua de Resurrección de forma conveniente.

Del mismo modo pedimos a todos los hermanos y hermanas una oración por los enfermos y fallecidos a causa de esta pandemia, así como por sus familias y todos aquellos que desde cada uno de sus puestos contribuye a hacer más fácil la vida de todos en este contexto.

Smo. Cristo del Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.

COMUNICADO DE LAS JUNTAS DE COFRADÍAS DE SEMANA SANTA DE CASTILLA Y LEÓN: SUSPENDIDAS LAS ACTIVIDADES DE LA SEMANA SANTA

Ante las extraordinarias circunstancias, relacionadas con la pandemia del Coronavirus, que vive nuestra sociedad y atendiendo a las indicaciones realizadas por las Autoridades Sanitarias y Eclesiásticas, lamentamos comunicar que se suspenden todas las actividades públicas, organizadas por las Cofradías y Hermandades de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, tanto durante la Cuaresma como en la próxima Semana Santa.

Deseamos que esta triste noticia no suponga una merma en la salud espiritual de todos nuestros cofrades y de los fieles cristianos que siguen las catequesis públicas realizadas en los distintos cortejos procesionales que organizan las Cofradías y Hermandades de la Semana Santa.

Elevamos nuestras oraciones al Señor para que esta pandemia tenga los efectos más limitados posibles en la salud de los ciudadanos, en nuestra sociedad y en nuestra economía.

Agradecemos la excelente labor realizada por los profesionales de la salud, y recomendamos a todos los cofrades el complimiento estricto de las recomendaciones que emitan las Autoridades.

13 de marzo de 2020

Triduo en honor del Smo. Cristo del Espíritu Santo.

El Smo. Cristo del Espíritu Santo ya preside el presbiterio de la parroquia para los cultos de cuaresma.

Se ha levantado un altar efímero con un juego triple de cirios símbolo de la Santísima Trinidad, y un centro de flores en el que figuran cinco rosas en recuerdo de las cinco Llagas de Cristo, cuya oración se realiza en el ejercicio del triduo.

 

Triduo en honor del Smo. Cristo del Espíritu Santo

El próximo fin de semana celebraremos el triduo cuaresmal en honor del Smo. Cristo del Espíritu Santo.

  • Viernes 6 de marzo, 20,15 hrs.
    Preside: Rvdo. D. Millán Núñez Ossorio. Párroco de Almendra del Pan.
    Acompañamiento musical: Victor Aliste (órgano) y coro de cámara.


  • Sábado 7 de marzo, 20,15 hrs.
    Preside: Rvdo. Francisco-Javier Fresno Campos. Delegado diocesano para la Religiosidad Popular y párroco de Villalpando.
    Acompañamiento musical: Trío Lux Aeterna.

  • Domingo 8 de marzo, 13,00 hrs.
    Preside: Rvdo. D. José María Diego Pascual. Capellán y párroco del Espíritu Santo.
    Canta: Coro de la Hermandad.

    *Los cultos del Triduo se celebrarán en la Iglesia del Espíritu Santo.

    ** En este año el triduo se dedicará a meditar el Objetivo Pastoral Diocesano para este curso: “El acompañamiento como camino de renovación pastoral”.

Miércoles de Ceniza en las parroquias del Espíritu Santo y San Claudio de Olivares.

Las Parroquias del Espíritu Santo y San Claudio de Olivares iniciarán la cuaresma esta tarde con la celebración del rito de la imposición de la ceniza.

A las 19 hrs. en la Iglesia del Espíritu Santo.
A las 20 hrs. en la Iglesia de San Claudio de Olivares.

Invitamos a todos los hermanos y hermanas a que se sumen a esta celebración o a la de sus parroquias para comenzar de forma fraterna una cuaresma provechosa en lo espiritual que nos prepare para la Pascua.

Foto: Miércoles de Ceniza, Mial d'Eberhard von Greiffenklau, Utrecht, 1446. Walters Art Museum, Baltimore (Estados Unidos).

Mensaje para la Cuaresma de 2020 de S.S. el Santo Padre Francisco.

«En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios» (2 Co 5,20).

El Señor nos vuelve a conceder este año un tiempo propicio para prepararnos a celebrar con el corazón renovado el gran Misterio de la muerte y resurrección de Jesús, fundamento de la vida cristiana personal y comunitaria. Debemos volver continuamente a este Misterio, con la mente y con el corazón. De hecho, este Misterio no deja de crecer en nosotros en la medida en que nos dejamos involucrar por su dinamismo espiritual y lo abrazamos, respondiendo de modo libre y generoso.

1.                  El Misterio pascual, fundamento de la conversión

            La alegría del cristiano brota de la escucha y de la aceptación de la Buena Noticia de la muerte y resurrección de Jesús: el kerygma. En este se resume el Misterio de un amor «tan real, tan verdadero, tan concreto, que nos ofrece una relación llena de diálogo sincero y fecundo» (Exhort. ap. Christus vivit, 117). Quien cree en este anuncio rechaza la mentira de pensar que somos nosotros quienes damos origen a nuestra vida, mientras que en realidad nace del amor de Dios Padre, de su voluntad de dar la vida en abundancia (cf. Jn 10,10). En cambio, si preferimos escuchar la voz persuasiva del «padre de la mentira» (cf. Jn 8,45) corremos el riesgo de hundirnos en el abismo del sinsentido, experimentando el infierno ya aquí en la tierra, como lamentablemente nos testimonian muchos hechos dramáticos de la experiencia humana personal y colectiva.

            Por eso, en esta Cuaresma 2020 quisiera dirigir a todos y cada uno de los cristianos lo que ya escribí a los jóvenes en la Exhortación apostólica Christus vivit: «Mira los brazos abiertos de Cristo crucificado, déjate salvar una y otra vez. Y cuando te acerques a confesar tus pecados, cree firmemente en su misericordia que te libera de la culpa. Contempla su sangre derramada con tanto cariño y déjate purificar por ella. Así podrás renacer, una y otra vez» (n. 123). La Pascua de Jesús no es un acontecimiento del pasado: por el poder del Espíritu Santo es siempre actual y nos permite mirar y tocar con fe la carne de Cristo en tantas personas que sufren.

2.                  Urgencia de conversión

            Es saludable contemplar más a fondo el Misterio pascual, por el que hemos recibido la misericordia de Dios. La experiencia de la misericordia, efectivamente, es posible sólo en un «cara a cara» con el Señor crucificado y resucitado «que me amó y se entregó por mí» (Ga 2,20). Un diálogo de corazón a corazón, de amigo a amigo. Por eso la oración es tan importante en el tiempo cuaresmal. Más que un deber, nos muestra la necesidad de corresponder al amor de Dios, que siempre nos precede y nos sostiene. De hecho, el cristiano reza con la conciencia de ser amado sin merecerlo. La oración puede asumir formas distintas, pero lo que verdaderamente cuenta a los ojos de Dios es que penetre dentro de nosotros, hasta llegar a tocar la dureza de nuestro corazón, para convertirlo cada vez más al Señor y a su voluntad.

            Así pues, en este tiempo favorable, dejémonos guiar como Israel en el desierto (cf. Os 2,16), a fin de poder escuchar finalmente la voz de nuestro Esposo, para que resuene en nosotros con mayor profundidad y disponibilidad. Cuanto más nos dejemos fascinar por su Palabra, más lograremos experimentar su misericordia gratuita hacia nosotros. No dejemos pasar en vano este tiempo de gracia, con la ilusión presuntuosa de que somos nosotros los que decidimos el tiempo y el modo de nuestra conversión a Él.

3.                  La apasionada voluntad de Dios de dialogar con sus hijos

            El hecho de que el Señor nos ofrezca una vez más un tiempo favorable para nuestra conversión nunca debemos darlo por supuesto. Esta nueva oportunidad debería suscitar en nosotros un sentido de reconocimiento y sacudir nuestra modorra. A pesar de la presencia —a veces dramática— del mal en nuestra vida, al igual que en la vida de la Iglesia y del mundo, este espacio que se nos ofrece para un cambio de rumbo manifiesta la voluntad tenaz de Dios de no interrumpir el diálogo de salvación con nosotros. En Jesús crucificado, a quien «Dios hizo pecado en favor nuestro» (2 Co 5,21), ha llegado esta voluntad hasta el punto de hacer recaer sobre su Hijo todos nuestros pecados, hasta “poner a Dios contra Dios”, como dijo el papa Benedicto XVI (cf. Enc. Deus caritas est, 12). En efecto, Dios ama también a sus enemigos (cf. Mt 5,43-48).

            El diálogo que Dios quiere entablar con todo hombre, mediante el Misterio pascual de su Hijo, no es como el que se atribuye a los atenienses, los cuales «no se ocupaban en otra cosa que en decir o en oír la última novedad» (Hch 17,21). Este tipo de charlatanería, dictado por una curiosidad vacía y superficial, caracteriza la mundanidad de todos los tiempos, y en nuestros días puede insinuarse también en un uso engañoso de los medios de comunicación.

4.                  Una riqueza para compartir, no para acumular sólo para sí mismo

            Poner el Misterio pascual en el centro de la vida significa sentir compasión por las llagas de Cristo crucificado presentes en las numerosas víctimas inocentes de las guerras, de los abusos contra la vida tanto del no nacido como del anciano, de las múltiples formas de violencia, de los desastres medioambientales, de la distribución injusta de los bienes de la tierra, de la trata de personas en todas sus formas y de la sed desenfrenada de ganancias, que es una forma de idolatría.

            Hoy sigue siendo importante recordar a los hombres y mujeres de buena voluntad que deben compartir sus bienes con los más necesitados mediante la limosna, como forma de participación personal en la construcción de un mundo más justo. Compartir con caridad hace al hombre más humano, mientras que acumular conlleva el riesgo de que se embrutezca, ya que se cierra en su propio egoísmo. Podemos y debemos ir incluso más allá, considerando las dimensiones estructurales de la economía. Por este motivo, en la Cuaresma de 2020, del 26 al 28 de marzo, he convocado en Asís a los jóvenes economistas, empresarios y change-makers, con el objetivo de contribuir a diseñar una economía más justa e inclusiva que la actual. Como ha repetido muchas veces el magisterio de la Iglesia, la política es una forma eminente de caridad (cf. Pío XI, Discurso a la FUCI, 18 diciembre 1927). También lo será el ocuparse de la economía con este mismo espíritu evangélico, que es el espíritu de las Bienaventuranzas.

            Invoco la intercesión de la Bienaventurada Virgen María sobre la próxima Cuaresma, para que escuchemos el llamado a dejarnos reconciliar con Dios, fijemos la mirada del corazón en el Misterio pascual y nos convirtamos a un diálogo abierto y sincero con el Señor. De este modo podremos ser lo que Cristo dice de sus discípulos: sal de la tierra y luz del mundo (cf. Mt 5,13-14).

 

FRANCISCO

            Roma, junto a San Juan de Letrán, 7 de octubre de 2019

            Memoria de Nuestra Señora, la Virgen del Rosario